¿Que por qué quienes trabajamos con palabras pedimos contexto siempre que alguien solicita ayuda para traducir un término aislado?
Por palabras como «papi».
Papi puede significar dad o daddy (father) cuando lo dice un niño. También puede significar compa, pana, tío, man, parce, pibe, bro(ther) o wey cuando alguien dice «cámara, papi» por territorios chilangos. Pero también puede significar algo muy distinto cuando alguien —género no especificado a propósito— dice:
«Ay, papi».
Y como podrán imaginar, esa traducción ya depende de muchas más cosas que de un diccionario.
Así que, pelo amor de Deus, como dicen en Brasil… cuando pidan ayuda para traducir una palabra, compartan también el contexto. No somos adivinos.
Y a todo esto, ¿qué es el contexto? Las palabras casi nunca vienen solas.
Incluye cosas como quién dijo la frase, a quién se la dijo, en qué situación ocurrió la conversación, con qué tono se dijo, en qué lugar y en qué momento. También importa la reacción de quien escucha, el gesto o la cara que puso quien habló, y si la frase se dijo en voz baja, con entusiasmo o con sarcasmo… porque, sí, el sarcasmo también cambia traducciones.
Además, entran en juego otros detalles: el acento de los interlocutores, el país o región de donde son, su edad aproximada, el grado de formalidad de la interacción o el tipo de relación que tienen entre sí. A veces incluso influye si estaban en un contexto laboral, si era una ocasión especial o qué otras frases se dijeron alrededor.
Todo ese conjunto de factores —lo que rodea a las palabras y a la situación en que se dicen— es lo que solemos llamar contexto. Cuando ese contexto tiene que ver con la situación, los interlocutores o el entorno social, hablamos más específicamente de contexto extralingüístico.
Pero ok, tampoco hace falta informar absolutamente todo esto. Evidentemente aquí estoy exagerando un poco para enfatizar el punto.
Aun así, la mayor cantidad de contexto posible vale oro para traductores, intérpretes y, en general, cualquier persona que trabaja con la palabra. Y claro, solo por mera coincidencia… también vale oro para los chismosos.
Ni siquiera un diccionario podría dar una traducción adecuada en muchos casos…
y eso que es un diccionario.
Ahora imaginen a uno que es un simple mortal.
Así que, por favor: cuando pidan una traducción, manden también el contexto. ¡Ayúdennos a ayudarlos!
Sobre todo si alguien dijo «Ay, papi». 😁
Fin del comunicado.
September 16, 2021

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