Pues hoy les vengo manejando lo que viene siendo esta jocosa parte II de un post que hice cuando estuve de vacaciones en Brasil. En esta ocasión no fui precisamente de vacaciones, pero igual aprendí cosas nuevas. Así que sirva este decálogo para que no los agarren en la pendeja (¡con todo respeto!) cuando vayan a ese gigante y especial país.

Ojo: estas observaciones aplican principalmente para São Paulo, zona Avenida Paulista. Brasil es enorme. No me vayan a venir luego con que en Manaus o Porto Alegre no pasa.

1. El poder sobrenatural del pulgar levantado

Sí, otra vez el pulgar arriba. En serio, significa muchísimas cosas además de “legal” (chido) y “obrigado” (gracias).

Un día vi a dos señores cruzando la avenida sin tener el siga. Uno levanta el pulgar y le dice al otro algo así como: “Tengo que hacerle señal para que no le dé y nos deje pasar.” O sea: el pulgar negocia con el destino.

2. Frida Kahlo y el Chavo viven allá

Frida Khalo y el Chavo del Ocho —Chaves, en portugués— están en todas partes donde vendan artesanías: camisetas, fotos, bolsas, placas, pósters.

No duden que en algún momento les preguntarán por el Chavo. Sí o sí.

3. El famoso “beijinho no ombro”

Existe algo llamado “beijinho no ombro” ejecutado principalmente por mujeres. Popularizado por el funk (algo así como el reggaetón brasileño), significa literalmente “besito en el hombro”.

Es como un “yo soy más chingona que tú” mezclado con un “chau, querida”. Se acompaña con beso al hombro y movimiento dramático de cabello. Performance incluida.

4. Pastel, caldo de cana y tecnología ambulante

En general no hay tantos puestos de comida como en México, y se concentran más en domingo sobre la Paulista. Lo curioso es que hasta el vendedor con hielera trae terminal para tarjeta. Y los artesanos tienen baterías propias para iluminar sus puestos. Nada de colgarse del poste.

Tienen que probar un pastel de carne (pronunciado /pastew/) con caldo (/kawdu/) de cana. Empanadita frita + jugo de caña = felicidad instantánea.

5. “CPF na nota?”

En las cajas de cualquier tienda escucharán: “CPF na nota?” Es como el RFC. Sirve para deducciones fiscales. Es opcional, y como extranjero no lo tendrán.

Luego viene: “Você quer uma sacola?” La bolsa se cobra. Así fomentan que lleves la tuya. Muy europeo el asunto.

6. Domingo es día de activarse

La Avenida Paulista cierra para coches y se vuelve pista de caminata, ciclismo, compras y conciertos amateurs. Librerías llenas, centros comerciales cada 300 metros y familias enteras conviviendo.

No es el caos de puestos por doquier. Es más organizado. Más “vamos a hacer ejercicio y luego echarnos un pão de queijo”.

7. El mundo de las HQ

Las HQ (histórias em quadrinhos) son un género brasileño y no son solo cómics graciosos. Hay biografías, clásicos literarios y hasta mangas del Manifesto Comunista, La Metamorfosis y El Arte de la Guerra.

Advertencia: es casi seguro que regresaré con alguna cada vez que voy.

8. “A gente se vira”

Una vez antes de subir a un taxi sin cambio, se lo advertí al chofer y me dijo sin pensarlo: “Vamos lá… a gente se vira.”

Traducción libre: ahí vemos cómo le hacemos. Frase aprendida y guardada para cuando se necesite.

9. USP y la eterna grilla

USP suele aparecer como la mejor universidad de América Latina en varios rankings (sí, incluso por encima de la UNAM; yo solo reporto).

En Filosofía y Letras terminé hablando en inglés con mi contacto de ahí porque todavía no confiaba en mis habilidades lusófonas. Una profesora se acercó indignada: “¿Es en serio que un brasileño y un mexicano estén hablando en inglés teniendo idiomas tan bellos y parecidos?”

En resumen: la grilla es la grilla aquí y en China.

10. Rodízio: estrategia de supervivencia

Rodízio, en términos culinarios, es el desfile infinito de comida a tu mesa. Los espetos son las brochetas de carne. También hay rodízio de pizza, incluyendo pizzas dulces.

Tip de gordo profesional: no se llenen al principio. Las más chidas salen al final.
Segundo tip cultural: en Brasil, la pizza se come con cubiertos.

Brasil no cabe en diez puntos

Brasil no es solo samba, fut, selva, playa y caipirinha. Es tecnología ambulante, CPF en la nota, besitos en el hombro, pulgares diplomáticos y rodízios de carne y pizza.

Y como México, no cabe en un estereotipo.

Por ahora, tchau tchau.

August 30, 2017

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